Friday, 30 May 2008
La salsa es un aderezo adicional que se prepara para darles más sabor y color a las comidas. Gracias a ellas un plato sencillo puede resultar gurmé y, sobre todo, delicioso. Lo más importante es que no hay que rebuscar muchas recetas ni recurrir a sofisticados libros de cocina para prepararlas. Un poco de imaginación, y claro, algo de conocimientos culinarios son la clave perfecta para lograr ese toque mágico que las salsas pueden darles a las comidas.
Hay una salsa ideal para enriquecer carnes, pescados, ensaladas y otros platos a los que pueda adherírsele este tipo de aderezo. Es tal su propagación que muchos países se identifican por los condimentos de sus salsas elaboradas y ni hablar de las especialidades de los restaurantes, los cuales son muy celosos con los secretos de sus ingredientes.
Sobre el tema y especialmente en lo que tiene que ver con las carnes, el chef Mario Ogando comenta que antes de ponerles la salsa por encima, éstas deben estar previamente sazonadas.
Es así para preservar los jugos naturales de las carnes y lograr que se concentren y, a medida que se cocinen vayan tomando su sal y sabor. La salsa lo que hace es dar el toque final de sabor más fuerte y más concentrado, además de embellecer el plato.
El chef dice que una salsa puede elaborarse de muchas maneras conforme, en ocasiones, a la imaginación de quien las hace. Lo bueno de todo es que los diferentes condimentos que se utilizan están al alcance de cualquier persona que quiera inventar. Dependiendo de los ingredientes se obtienen sabores intensos o suaves, según el gusto de la persona.
La salsa más usada para carne es la llamada chimichurri, que viene en diferentes variedades, pero la elaborada con perejil bien picadito, verduritas y cilantritos que se sofríe con ajo y cebolla y con un toque de vinagre, sal y pimienta al gusto es la más demandada.
PREPARACIÓN
Ogando, del restaurante Fry & Grill, explica que la salsa chimichurri se prepara con tomates pequeños, previamente picados y licuados y se agrega sal y pimienta.También está la de ajíes cubanela, cuyo proceso de preparación es de igual forma que la elaborada con tomates.
Hay otras variedades que son más difíciles de preparar. A esta salsa pimienta se le hace un sofrito de ajo y cebolla, se agrega crema de leche, sal y pimienta más un toque de vino para realzar su sabor.
La salsa de champiñones lleva un sofrito de ajo y cebolla, tocineta, el champiñón como ingrediente principal, crema de leche, toque de vino y el condimento que no debe faltar, sal y pimienta al gusto.
En lo que respecta al pescado, las salsas pueden ser blancas o rosadas, pero cuidando siempre de que no compita con el sabor del producto principal. Las cremas de espárragos son deliciosas y se ajustan muy bien a los mariscos.
Las ensaladas pueden estar bañadas con salsas espesas o líquidas, pero siempre dependerá del tipo de ensalada y de la preferencia de los comensales. En definitiva, cuando las salsas se hacen sabiendo combinar los ingredientes y dándoles un toque sabroso y atractivo, no hay paladar que se resista a probarlas.
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