Saturday, 6 Mar 2010
MUESTRA CULINARIA CON SABOR AL MEDITERRANEO
La cocina mediterránea se inserta con un original estilo en la capital dominicana, teniendo como protagonista una selección de platos y recetas de la cocina italiana donde el pescado, los mariscos y las carnes se empapan de naturales ingredientes que al final de su degustación son los que hacen la diferencia.
Precisamente la acogida de este tipo de comida es lo que ha hecho que en el país existan opciones para degustar el sabor Mediterráneo. Piegari es uno de ellos, un restaurante que se ajusta a lo que verdaderamente es este tipo de comida. Cada uno de sus platos busca saciar los deseos de un buen apetito, exhibiendo combinaciones en las que el perejil, el aceite de oliva, los hongos, el oporto, el romero y la savia siempre están presentes.
Con apenas unos cuatro meses en el país, este lugar esta contando con el respaldo de quienes buscan en cada plato la verdadera esencia de lo que es la comida mediterránea. En este espacio conviven los ricos aromas y sabores que caracterizan este lugar, donde el reconocido chef Franco Franzin se encarga de dirigir, crear y elaborar los numerosos platos que en esa cocina se preparan
Alrededor de tres décadas de experiencia le dan el derecho a Franco de ser el autor de la elaboración de un menú sin desperdicios, es por eso que desde ya los clientes del restaurante han empezado a identificar platos como el copel, la polenta o el sol de Sicilia, donde las almendras, la albahaca y el parmesano encantan el paladar, pero también han colocado entre sus preferidos la pechuga de pato preparada con naranja y kantro, adornadas con una alfombra de almendras, que además de darle un sabor excepcional y diferente, hacen que el plato se vea mas que atractivo.
El menú de Piegari es amplio, tanto, que resulta difícil la elección de cualquier plato, y es que elegir entre un pescado preparado al horno con trozos de cebolla, tomates y papas como fuentes de sabor final, o una carne salada con una salsa de hongos y un poco de parmesano para dar el toque de magia; o también el chillo Mediterráneo, con tomates frescos y piñones que no le dejan sentirse solitario, puede convertirse realmente en un dilema.













